Majestuoso volcán Xinantécatl o Nevado de Toluca

Publicado el 16 mayo, 2011

Llegamos  desde la ciudad de Toluca y veníamos en el coche de Irma (amiga y primera invitada oficial de viajero sustentable). Tomamos la carretera hacia Temascaltepec y seguimos la desviación hacia el volcán Xinantécatl. Fueron como 45 minutos de carretera entre hermosos bosques de pino y 20 minutos de terracería para subir a las faldas del cráter (en este pedazo cruzas el parque de los venados, donde hay quesadillas, paseos a caballo y otros servicios). Llegamos hasta arriba y nos estacionamos. Exploramos dos  posibilidades: acampar o quedarnos en el refugio. Era invierno y no había nieve, así que la probabilidad de aguantar el frío nos motivó a quedarnos a la intemperie. Bajamos las cosas y armamos el campamento entre los tres. Después, fuimos a recolectar leña con el coche y regresamos a comer. Extendimos nuestros tapetes y nos sentamos a ver la caída del sol justo detrás del pico del águila (famoso entre escaladores y aficionados de maratones). Comimos chapatas de queso con verduras asadas y platicamos mucho. Estaba muy contenta de que Irma nos acompañara, ya que tenía 3 meses de no verla (desde los  inicios de viajero sustentable en el DF).

Preparando la cena

De donde estábamos eran dos kilómetros para llegar al cráter y las dos lagunas. Ya estaba oscuro, pero  sabíamos que la luna llena saldría pronto, así que decidimos subir para ver las lagunas a la luz de la luna… ¡se los recomiendo! Pero no suban sin lámpara, se pueden perder o caer.

Fogata, estrellas, aire fresco, volcán, no faltaba nada. Empezamos a notar que una parte del valle se empezaba a iluminar. Y era la luna que estaba saliendo detrás del volcán y poco a poco alargaba su luz. Mientras más alto, más nos alcanzaba.

La noche fue mágica, tranquila, inspiradora y fría. Aún estando en la fogata teníamos frío. Preparamos pasta y cenamos agradecidos por tal belleza posando frente a nosotros. Cuando fuimos a la cama, teníamos cobijas, bolsas de dormir y mucha ropa abrigadora, estábamos calientes, pero los pies siempre los tuvimos fríos. El velador nos había dicho que la temperatura no llegaría a menos de cero, pero llegó. Todo lo que se quedo afuera amaneció congelado, el coche, la tienda, el agua, de hecho las cámaras no funcionaron hasta el siguiente día que salió el sol y regresó el calorcito. Pero… ¡lo logramos! Tal vez unas cobijas extras hubieran ayudado.

Cuando desperté Ale e Irma ya estaban afuera con fogata y té caliente. Desayunamos fruta picada y nos fuimos a recorrer la zona. Llegamos a la cima, donde habíamos estado la noche anterior, pero ahora sí bajamos a las lagunas dentro del cráter.


Lagunas del Sol y la Luna

Es asombroso llegar hasta aquí. Hay caminos trazados para el fácil descenso. La del sol es la más grande. Nosotros la rodeamos y escogimos un lugarcito para sentarnos a contemplar la vista. El agua estaba muy fría. Anteriormente se permitía el buceo profesional, pero ahora hay que pedir permiso con anterioridad y es difícil obtenerlo. En su interior se han encontrado hallazgos arqueológicos de ceremonias prehispánicas sagradas: restos de copal y cerámicas.

Laguna de la luna

Durante nuestro  trayecto pasaron ciclistas, corredores, parejas, deportistas… es un lugar muy transitado para hacer ejercicio. Hay bastantes áreas para descanso, hacer picnic, escalar, caminatas, jugar…

Seguimos caminando y llegamos a la laguna de la luna, la rodeamos y comenzamos el regreso al campamento. Tomamos otra ruta, fuimos por la derecha, rodeando las paredes del volcán en lugar de cruzarlas. El camino es más largo, pero vale la pena ya que la vista panorámica es grandiosa gracias a la altura. Si toman esta vía no se desesperen, van a llegar por atrás del refugio.

Levantamos el campamento y nos dirigimos al DF. En el camino paramos en La Marquesa por unas quesadillas de tortilla azul (hechas s mano con maíz azul).


La marquesa

La Marquesa es una zona de bosque de pino, que sirve de escape para los chilangos (habitantes del D.F.) y toluqueños en los fines  de semana. Son varios kilómetros de áreas recreativas y naturales donde los paseos en caballo, motos, gotcha y comida mexicana son los principales atractivos. Se encuentra entre la ciudad de México y la ciudad de Toluca.

Una recomendación para la comida es la quesadilla de queso con huitlacoche (un hongo que crece en el maíz). Y si eres carnívoro, hay criaderos de trucha, donde puedes pescar tu propia comida. En algunas zonas hay criaderos de conejo, donde de igual manera puedes seleccionar el conejo que irá de las brasas a tu mesa.


El Nevado de Toluca, nevado

En Febrero del 2010, a diferencia de este año, el volcán estaba nevado. Fue una experiencia totalmente diferente. El coche no pudo subir hasta el refugio, así que tuvimos que dejarlo en el parque de los Venados. De ahí subimos caminando durante 1 hora y media. Son 15 kilómetros hasta el cráter.

Nevado de Toluca tour 2010

Yo no conocía la nieve y era la primera vez que la iba a tocar. Fui con mis primos y mi sobrino, Isai. La subida para él, fue difícil y aunque iba emocionado sus piecitos mojados no lo dejaban disfrutar como quería. Lleven ropa extra y zapatos impermeables, así su experiencia no se arruina por el frío. Los guantes también son importantes para poder jugar y no congelarse los dedos.

En fin, después de un largo ascenso, encontramos un paisaje totalmente blanco. Corrimos felices a tirarnos en la nieve. Entre la congelada agua, crecían flores secas, grandes y muy extrañas. Seguimos caminando, pero nunca llegamos a las lagunas (nos faltaron como 4 kms). Sin embargo jugamos en las paredes del volcán, hicimos un trineo con un tapete y nos aventamos muchas veces. Hicimos pic nic e hicimos guerrita de nieve ¡nos divertimos mucho!

Al regreso no pudimos evitar hacer los famosos angelitos en la nieve, aunque termináramos todos mojados.

Algo que sí es muy importante es que lleven lentes de sol, sobretodo si están mucho tiempo sobre la superficie blanca. Los rayos ultravioleta se proyectan varias veces más sobre la nieve y se pueden quemar la retina. A mi me dio la llamada ceguera por nieve y aunque no me quemé, no pude ver por 24 horas. Me lloraban los ojos y los tuve muy hinchados, sentí que me quedaba ciega. Y todo por no llevar lentes.

Ir al Nevado de Toluca, nevado o no, es altamente recomendado. Está cerca del DF, es fácil de acceder y es reconfortante todavía encontrar lugares tan lindos y bien cuidados en México. Todo está súper limpio y conservado.


Algunos datos

Entrada al Parque de los Venados $20 por coche

Acampar en el Nevado de Toluca $70 por persona

Refugio Volcán Nevado de Toluca
Cama en el refugio $100 MXN
Servicios: baño, cocina, cama sin cobijas.
Cupo: dos cabañas (una de 8 personas y una de 4 personas).
Tienes que llegar temprano al refugio para reservar tu lugar o puedes ir con anterioridad y apartar para otro fin de semana.

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Destinos Cercanos

– Malinalco: ciudad de Malinalxochitl

– Monarca: la reina de las mariposas

– Parque Nacional Los Azufres: aguas termales en el bosque

– Teotihuacan: ciudad de los dioses

– Valle de Bravo: un valle encantado

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Una respuesta a
“Majestuoso volcán Xinantécatl o Nevado de Toluca”

  • ignacio bahena dijo: julio 7th, 2011 at 22:21

    quisiera saber si todavia existen estos tours de viajero sustentable y si me podrias enviar datos para localizarlos y saber de sus paquetes o promociones.

    saludos

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