La Paz: una ciudad con esencia de pueblo

Publicado el 13 enero, 2011

Llegando en el ferry

Llegamos a la Paz por Baja Ferries desde Topolobampo, Sinaloa. El recorrido fue de 6 horas, sin contar las 4 que esperamos antes y después de abordar. El servicio fue básico y lento. Adentro hay bar, juegos, restaurante y otras amenidades que acompañan la experiencia. En el área de salón, los asientos son bastante cómodos para pasar la noche. Sin embargo no olvides llevar una cobija porque el aire acondicionado refresca bastante el lugar, por suerte yo llevaba mi sleeping. Si no hay mucha gente, podrás utilizar 3 asientos seguidos para acostarte. Yo lo hice y dormí bien. Algunas personas acampan en el piso, al final de los asientos. También si tienes ganas de una noche más íntima hay cabinas con camas, por supuesto más caras. Algo que te recomiendo es que pongas atención a tus cosas y no las descuides, incluso cuando vayas por tu cena (incluida en el boleto), organízate con tus acompañantes para cuidar las maletas. Esto hazlo siempre, en trenes, camiones y salas de espera que son los lugares donde más se pierden u olvidan las cosas.

Venir a la Paz es entrar en completo contacto con la naturaleza. Desde que llegas en el Ferry, la pequeña ciudad te da la bienvenida con el amanecer en altamar. Algunas veces delfines y focas acompañan la embarcación. El Ferry desembarca en la playa Pichilingue, a 10 km del centro de la Paz. Hay taxis colectivos o aventones gratis sobre la carretera.

Recorrer las calles de la Paz, me hizo recordar muchas cosas. Con ésta era mi sexta vez en la ciudad y estaba emocionada porque me reuniría con mis papás y hermanos para las fiestas decembrinas.


El malecón

El malecón
El primer día fuimos al malecón y poco a poco iba reconociendo el lugar. Estábamos caminando por el kiosco cuando me vino a la mente la imagen de mis padres comprándonos un helado a mí y mi hermano mayor. El malecón (camino que recorre toda la costa) es la zona con más movimiento de la ciudad. Hay restaurancitos, antros, bares, hoteles, áreas de juegos para niños, helados, hot dogs, artesanías, gente patinando, renta de bicicletas, niños corriendo, uno que otro turista despistado metiéndose al mar (los locales no utilizan la playa del malecón para nadar) y muchas otras cosas. Si quieres enterarte de lo que ocurre en la ciudad ve a “maleconear” y te enteras porque te enteras.

Es fácil saber que estás en la Paz, porque el ritmo de tu cuerpo disminuye notablemente. Fíjate cómo camina la gente, cómo maneja, trabaja, etc. Todo es despacito, tranquilo, sin prisa. Bueno, casi todo. Su forma de hablar es particular, la gente del norte tiene un tono y velocidad considerable para hablar. Yo al principio no les entendía, pero después de un rato te acostumbras y lo más probable es que hasta termines hablando como ellos.


Las Playas

La Paz está rodeada de playas que rinden honor a su nombre. Playas quietas, sin olas. Arena blanca y suave. Kilómetros de desierto que terminan en el mar de Cortés, característico por su agua cristalina y colores que van desde el verde esmeralda hasta un azul turquesa. Para los seguidores de olas, denle una oportunidad a estas playas, quedaran hipnotizados con los contrastes que hay. Además hay muchas zonas vírgenes, inquietas por ser descubiertas. Y es importante mencionar que en cualquier pedacito que escojas de playa o desierto puedes acampar libremente; no cobran y es increíble la experiencia.


Coromuel, la playa del pueblo.

Desde el centro de la Paz la primer playa es Coromuel, la playa de los paceños. Aquí se concentran familias y grupos de amigos para lanzarse desde el muelle. Hay una zona de toboganes y mesitas. Sus visitantes llegan por su fácil acceso, pero hay playas mucho más bonitas.


Balandra, una playa de postal.

Famoso hongo en Balandra
A unos 10 km de La Paz está Balandra, una de las playas más famosas. Su formación rocosa de hongo, que aparece en todas las fotos que publicitan la Paz, atrae a turistas curiosos. Y para ser sincera, la figura no es el principal atractivo, la playa es mucho más esplendida que una roca. Balandra es una playa, donde puedes caminar 400 metros mar adentro y el agua te seguirá llegando a la cintura. Algunas veces con la marea baja se forman diminutas islas. Incluso puedes cruzar el mar caminando y llegar a una playa al frente, que normalmente sólo se llega en lancha. En la zona hay una ruta que puedes hacer con kayak. Es una playa que da muchas opciones para pasar el día.


El tecolote, perfecta para “terrenear”.

A diferencia de las dos anteriores, Tecolote es muy grande. Playa con bastantes palapas para cubrirte del sol. Que por cierto me encanta que son gratis, no como en otras playas de México que te cobran por la sombrita. Popular entre los jóvenes por su facilidad de entrar con camioneta y música. Se ven muchos grupos de amigos y familias comiendo ceviche casero y echando una cheve bien fría (cerveza).

Por las noches es conocida por las parejas que van a “terrenear”. Se los dejo a su imaginación.

Y para los observadores y curiosos frente a esta playa está la Isla Espíritu Santo, descubierta por Hernán Cortés. Se puede acampar ahí también y diario salen tours para visitar la isla (Ver reseña Espíritu Santo).


El Coyote, salvaje sin olas.

Playa El CoyotePara llegar a esta playa tienes que ir en coche, no hay camiones que te lleven. Después de 7 km de terracería, llegas a una playa desértica, donde la arena casi no se ve. La playa está repleta de pequeñas y medianas piedras de todos colores. Cuando llegamos nos quedamos sorprendidos de lo diferente que era esta playa a comparación de las otras. Y con un poco de miedo por su soledad nos metimos al agua. Con cuidado de no pisar alguna piedra afilada, nadamos cautelosos siempre fijándonos de que ningún tiburón nos comiera (miedo patrocinado por las películas gringas de tiburones). Después de un rato tomamos el poco sol que había, cuando de pronto, en la orilla del mar, una mantaraya nos honró con su presencia. Era un bebé, de las de color negro que no matan. Abría su boca para comer e iba de un lado a otro atrapando cualquier cosa que se le pusiera al frente. Quedamos sorprendidos, nunca habíamos visto a una de cerca. Además nosotros estábamos adentro 20 minutos antes, imagínense la impresión.

Caminando por la orilla descubrimos restos de mantas muertas. Se ve que algunas personas las pescan y dejan los restos tirados. Yo les recomiendo la experiencia, sólo exploren el agua antes de entrar y listo. Les aseguro que cualquier pez que viva ahí les huirá cuando los vea entrar, sólo estén atentos y listo.

Así hay muchas playas que explorar. Si tienen coche llenen el tanque y anímense a explorar, hay infinidad de opciones que los sorprenderán. Lo mejor es que en un perímetro de 50 km encontrarán un sinfín de playas.

NOTA: en las playas de Baja sur (exceptuando los Cabos), NO HAY vendedores, ni grandes hoteles, ni lancheros molestando, ni el parachute volando sobre tu cabeza. Las playas son en su mayoría vírgenes, tal vez en las más grandes hay uno que otro restaurantito, pero es importante que se abastezcan de comida y agua antes de acampar, pues no encontrarán nada cerca para comprar.

Puesta de sol en los cocos locos

Aunque el tiempo pasa lento en la Paz, los días pasan rápido. Visita todas las playas (una playa por día), ve al malecón de día, de tarde y de noche, que cada horario se vive diferente. Come en un puesto de mariscos (las almejas son de los platillos populares), renta una bici o patines y llega al final del malecón para disfrutar de un coco o una piña loca (preparados con cacahuates, chamoy, tamarindo, valentina, limón y sal), espera el atardecer en el kiosco, toma un helado frente al faro, visita el museo de la ballena y de antropología, el Serpentario, descubre lo linda que es la Paz y prepárate por que hay muchas sorpresas.


Algunos datos

Ferry Topolobampo-La Paz: $790
www.bajaferries.com

Camping libre en todas las playas alrededor.

Autobuses
La Paz-Playa Coromuel: $6
La Paz-Playa Pichilingue: $22
La Paz-Playa Balandra y Tecolote: $27
La Paz-Todos Santos: $87
La Paz-Cabos San Lucas: $205
www.autotransportesaguila.net

Coco loco/ piña loca: $30

Los martes de 9 a 10:30 am se pone un pequeñito tianguis orgánico a unas cuadras de la catedral, en Francisco I. Madero S/N Entre Constitución y 5 de Mayo. Más información en: http://saboresdemexico.mx/category/martes-de-mercado-organico

Bar Jungle: está sobre el malecón y es uno de los más populares para bailar y tomar algo en la noche. El bar abre desde temprano, pero la fiesta se pone buena a partir de las 11pm, mínimo. No hay cover y no se ponen exigentes con la vestimenta.

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3 respuestas a
“La Paz: una ciudad con esencia de pueblo”

  • SICOES dijo: junio 30th, 2012 at 23:49

    buen dia acabo de enterarme de tu website y la verdad es que me parece muy bueno no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote constantemente.

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